Avances contra el Crohn

Por Pilar Cobos para Diario de Cordoba

Equipo Valle García (abajo izqda) con los miembros de Aparato Digestivo y dos enfermeras.
Foto: JUAN MANUEL VACAS

equipo-medico-vallegarcia Las enfermedades inflamatorias intestinales, entre las que destacan el Crohn y la colitis ulcerosa con 1.500 enfermos en Córdoba, evolucionan mediante brotes, alternando los periodos de inactividad con los de recidivas o actividad. Estas patologías crónicas afectan al enfermo provocando inflamaciones del intestino y, a pesar de que los tratamientos son cada vez más eficaces, los profesionales de la medicina continúan investigando para mejorar la calidad de vida de los pacientes, prevenir y alargar los periodos de remisión de la patología.

Con este objetivo, la doctora Valle García, de la unidad de Aparato Digestivo del hospital Reina Sofía, ha orientado la investigación de su tesis doctoral hacia la búsqueda de marcadores que anuncien la llegada de un brote de Crohn o colitis ulcerosa, porque “lo ideal sería poder diagnosticar precozmente que el paciente va a presentar una recidiva” cuando se producen inflamaciones mínimas que todavía no han causado síntomas.

En este sentido, Valle García afirma que los análisis realizados hasta ahora no permiten predecir cuándo puede llegar la actividad en un paciente asintomático. Sin embargo, la calprotectina (una proteína) ha demostrado tras ser estudiada que puede ser un marcador del Crohn y la colitis ulcerosa mediante su aumento en las heces de los pacientes que sufren brotes. Del mismo modo, las citoquinas (responsables del crecimiento y la diferenciación de algunas células) también crecen en rela ción con la actividad de la enfer medad, por lo que este equipo pretende valorar su utilidad para detectar una recidiva en enfermos asintomáticos.

La muestra de la investigación está formada por enfermos de Crohn en sus tres distintos patrones evolutivos (inflamatorio, estenosante o fistulizante) y pacientes con colitis ulcerosa. Así, los investigadores estudiarán a más de 150 personas con diferentes características. Después de analizar sus heces y su sangre, los galenos determinarán la relación entre la evolución de su enfermedad y la aparición de los marcadores para comprobar si estos son realmente fiables y en qué niveles pueden alertar sobre un brote.

De este modo, la doctora García destaca que “pretendemos disponer de un marcador que sea fácil de realizar, sencillo de medir y que se pueda repetir frecuentemente en los pacientes” para que antes de que se desarrollase el brote el enfermo reciba un tratamiento preventivo. Además, Valle García señala que en un futuro “si resulta fiable, incluso los pacientes podrían realizar el test en su casa cada determinado tiempo”. El estudio de la calprotectina fecal está siendo desarrollado por Valle García, Eva Iglesias, las enfermeras Isi Roldán, Lola Almazán y Pilar Cuesta; Jordi Muntané y Raúl González en el laboratorio; el jefe de sección, Federico Gómez, y el Jefe de la Unidad de Aparato Digestivo, Juan Francisco de Dios.

Entre otros retos, este equipo también colaborará con Noruega, Suecia y Bélgica en el estudio conjunto de la efectividad de los tratamientos de enfermedades inflamatorias. La búsqueda de una mayor eficacia y el ajuste de la medicación serán los objetivos.